La Liga Nacional, tal como su nombre lo indica, aquella que unió al voley metropolitano con el de las provincias del interior, tuvo su nacimiento en 1996. Hasta ese año, los mejores jugadores del país migraban hacia los clubes de Capital y las ligas provincianas carecían de la competencia con la elite del voley argentino.
Fue en diciembre de 1996 cuando Mario Goijman, presidente de la Federación Argentina, impulsó la creación de una Liga más federal, la primera Liga Argentina. Por Capital jugaron Vélez Sarsfield, River Plate, Club de Amigos, Boca Juniors, GEBA, Club Italiano y Náutico Hacoaj. Por el interior: Mendoza de Regatas, Obras de San Juan, Unión Casildense, Luz y Fuerza de Necochea y Peñarol de Mar del Plata. Sorprende tantos equipos porteños que hoy ya no compiten en la A1.
La nueva Liga le abría paso a las provincias pero la apertura tuvo características muy particulares. Todos los equipos del interior que se desparramaban por el territorio argentino debían eliminarse en una clasificación previa. En cambio, los clubes metropolitanos accedían directamente a los playoffs.
La final fue una muestra del objetivo emancipador que perseguía la Federación: Peñarol de Mar del Plata se enfrentó a Boca Juniors. En una final con polémica el equipo bonaerense se quedó con aquella primera edición de la Liga Argentina de Voley. Ganó los dos partidos como local y se llevó el tercero en la Bombonerita pero varios terminaron en la comisaría por incidentes. Conducido tácticamente por Diego Biscione, Peñarol reunió jugadores como Leandro Maly, Sebastián Firpo, Christian Lares y Sebastián Jabif, que venían de ganar la medalla de oro en los Panamericanos en 1995.









